Ministro de Transporte de España descarta el fallo humano en el accidente ferroviario de Adamuz

Ministro de Transporte de España descarta el fallo humano en el accidente ferroviario de Adamuz

España (infobae): El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha comparecido este martes en rueda de prensa para informar sobre el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero, que ha causado hasta el momento 43 fallecidos. Puente ha comenzado su intervención subrayando que se trata de “momentos de profundo dolor y respeto”, y ha asegurado que todos los medios humanos y técnicos continúan trabajando de forma ininterrumpida.

El ministro ha confirmado que la investigación judicial ya está en marcha, aunque ha advertido de que “requiere tiempo y un análisis detallado de todos los factores implicados: infraestructura, material rodante y sistemas de seguridad”. En este sentido, ha insistido en que no se realizará ningún tipo de especulación por respeto a las víctimas y sus familias, y ha descartado, por ahora, la hipótesis del error humano, dado que ambos trenes circulaban por debajo de la velocidad máxima permitida.

Puente ha anunciado que comparecerá más adelante en el Pleno del Congreso de los Diputados, junto a los presidentes de Renfe y Adif, y ha trasladado el pésame del Gobierno a las familias de las personas fallecidas, así como a la familia de la víctima del accidente de Rodalies. “Para ellos trabajamos desde el primer segundo”, ha afirmado.

“No me voy a esconder, nunca ha sido mi estilo”, ha señalado el ministro, quien ha pedido “confianza en el sistema ferroviario español”. Aunque ha reconocido que la red no es infalible, ha defendido que se trata de un sistema sólido y de referencia internacional. Según ha indicado, la previsión es que la línea afectada pueda reabrirse al tráfico el próximo 2 de febrero.

Marcas en los bogies y primeras hipótesis técnicas

Entre las hipótesis que se están analizando, Puente ha explicado que se han detectado unas marcas, descritas como “mordiscos”, en los bogies delanteros de los cinco primeros coches del tren Iryo, que no llegaron a descarrilar. Además, se han revisado otros trenes que circularon previamente por el mismo tramo, detectándose marcas similares en varios de ellos.

Las marcas aparecen en los bogies del lado derecho y no del izquierdo. No obstante, el ministro ha advertido que “sería muy aventurado afirmar que estas marcas suponen un problema en la infraestructura”, aunque ha reconocido que se trata de una posibilidad que debe ser analizada en profundidad.

Respecto a unas imágenes difundidas en medios internacionales de unos bogies localizados en un arroyo, Puente ha explicado que se trataría de los bogies delanteros del coche ocho del Iryo, que salieron despedidos tras la colisión con el tren Alvia y fueron localizados a unos 240 metros del lugar del accidente gracias al uso de un dron.

En cuanto a la hipótesis de un posible fallo en las soldaduras del carril, el ministro ha recordado que los soldadores están homologados y cualificados, y que sin un análisis de laboratorio de las piezas no es posible determinar el origen exacto de la rotura del carril ni si esta se produjo por el paso de un vagón concreto o por los movimientos posteriores del tren.

Distribución de pasajeros y daños

Puente ha destacado que “ha sido casi milagroso” que en los coches uno y dos del tren Alvia, donde viajaban 53 pasajeros, no se produjeran más víctimas. Según ha explicado, el impacto afectó principalmente a los coches seis, siete y ocho del Iryo, siendo especialmente violento en el coche ocho, que terminó volcado en el lado opuesto de la vía.

Estado de la infraestructura e inversiones

El ministro ha negado que la falta de inversión o de mantenimiento sea la causa del accidente. Ha señalado que la vía donde ocurrió el siniestro había sido recientemente renovada y sometida a cuatro inspecciones en los últimos tres meses. En concreto, se realizaron revisiones geométricas, inspecciones visuales, auscultaciones dinámicas y una inspección completa del desvío el pasado 7 de enero de 2026, sin que se detectaran anomalías.

Puente ha defendido que la alta velocidad española es un referente mundial y ha recordado que la inversión en la red ferroviaria no ha dejado de crecer desde 2021, alcanzando en 2025 los 6.301 millones de euros entre Adif y Renfe. El gasto en mantenimiento, ha añadido, ha pasado de 700 millones en 2011 a 1.600 millones en la actualidad.

Tensión entre los maquinistas y otros incidentes

El ministro también ha reconocido una “especial tensión” entre los maquinistas tras el accidente. Ha explicado que, de media, reciben cuatro comunicaciones diarias, aunque esta semana la cifra se ha disparado, con 25 avisos en la línea Madrid-Barcelona y 13 en una sola mañana.

Sobre el accidente de Rodalies, Puente ha explicado que el derrumbe de un muro se produjo justo al paso del tren, sin margen de maniobra para el maquinista, y ha destacado que la limitación de velocidad a 60 km/h, impuesta por el temporal, evitó consecuencias mayores. Asimismo, ha señalado que las fuertes lluvias previas habrían contribuido al colapso del talud y ha reconocido problemas de infrafinanciación en Rodalies, junto a la complejidad del trazado.

Respecto a la posible huelga de maquinistas, Puente ha afirmado que entiende sus reivindicaciones, aunque no comparte que una huelga general sea la mejor vía para plantearlas, y ha expresado su deseo de llegar a un acuerdo que no perjudique a los usuarios.

Cronología del accidente y actuación de Adif y Renfe

Durante la comparecencia también intervinieron el director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, y el director de Operaciones de Renfe, José Alfonso Gálvez. García de la Bandera explicó que el maquinista del Iryo Málaga-Madrid avisó de un enganche de maquinaria y, poco después, se detectó la falta de tensión en la catenaria. A las 19:50 horas se activaron los servicios de emergencia.

Por su parte, Gálvez detalló que Renfe activó su gabinete de crisis a las 19:50 y el plan de asistencia a víctimas a las 20:45. Se habilitaron centros de atención a familiares en Madrid, Córdoba y Huelva, y se realizaron medio centenar de intervenciones sanitarias y decenas de atenciones psicológicas. Asimismo, se organizó un plan alternativo de transporte para una línea por la que circulan unas 25.000 personas al día.