¿Subir salarios reduce la pobreza sin más producción?

¿Subir salarios reduce la pobreza sin más producción?

El incremento del salario mínimo previsto para febrero ha vuelto a colocar en el centro del debate público la relación entre salarios, productividad y reducción de la pobreza en República Dominicana. De acuerdo con Miguel Collado Di Franco, vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), los aumentos salariales que no están respaldados por mayores niveles de producción pueden generar distorsiones económicas que limitan su impacto sobre el bienestar de los trabajadores.

Cómo se forman los salarios en la economía

Según el análisis expuesto por Collado Di Franco, los salarios son el resultado de acuerdos voluntarios entre personas que buscan empleo y empresas que demandan mano de obra para producir bienes y servicios. En ese proceso, el salario tiende a reflejar el valor que cada trabajador aporta a la producción.

“La productividad es la capacidad que tiene cada empleado de contribuir a la rentabilidad de los procesos productivos”, explica el economista. En la medida en que ese aporte es mayor, los salarios tienden a aumentar. Cuando los incrementos no responden a mejoras en productividad, se altera esa relación básica.

Factores que inciden en la productividad

El texto identifica múltiples elementos que influyen en la productividad laboral: la educación y el entrenamiento, la experiencia acumulada, la tecnología utilizada en los procesos productivos y la organización interna de las empresas. A estos se suman factores externos como la carga tributaria, las regulaciones, los costos laborales no salariales y el entorno institucional para hacer negocios.

Collado Di Franco señala que ignorar estas condiciones puede conducir a decisiones que encarecen la producción. “Los emprendedores no determinan libremente los precios de sus bienes y servicios; estos se fijan por la oferta y la demanda en mercados competitivos”, indica, subrayando que las empresas también compiten con productores internacionales.

Salarios, costos y empleo

El análisis plantea que dentro de una misma empresa pueden coexistir salarios distintos para labores similares, en función de la productividad individual. Cuando el salario de un trabajador no cubre el costo que representa para la empresa, se incrementan los costos de producción, reduciendo márgenes y afectando decisiones de contratación.

Además, la estructura del mercado laboral influye en los niveles salariales. Altos niveles de informalidad, desempleo y subempleo, como los que caracterizan al mercado laboral dominicano, presionan a la baja los salarios y limitan la capacidad de absorción del empleo formal.

El papel de las reformas estructurales

Desde esta perspectiva, el aumento sostenido de los ingresos laborales estaría vinculado a reformas que mejoren el clima de negocios, reduzcan costos y favorezcan mayores niveles de inversión. “Con mayores inversiones, en un ambiente de menores costos, es posible contratar a más personas con mayores salarios”, sostiene Collado Di Franco.

El planteamiento distingue entre crecimiento basado en producción y aumentos salariales impulsados por decisiones administrativas. Según el economista, no es la cantidad de dinero pagada lo que genera riqueza, sino el aumento previo de la producción de bienes y servicios.

Implicaciones para la política salarial

El debate sobre el salario mínimo, en este contexto, pone de relieve la tensión entre mejorar ingresos en el corto plazo y sostener la competitividad y el empleo en el mediano plazo. El análisis advierte que incrementos salariales desvinculados de la productividad pueden encarecer los procesos productivos y limitar el crecimiento económico potencial.