Crecimiento baja a 3.75%: ¿qué está pasando?

Crecimiento baja a 3.75%: ¿qué está pasando?

El Ministerio de Hacienda y Economía redujo nuevamente la proyección de crecimiento económico para 2026 a 3.75%, al tiempo que elevó la estimación de inflación a 5%, reflejando el impacto del entorno internacional, en especial el aumento del precio del petróleo y las presiones inflacionarias.

Se trata del tercer ajuste en menos de un año. La proyección inicial fue recortada primero a 4.0% y ahora a 3.75%, lo que indica un cambio en las expectativas sobre el ritmo de la economía. Según el informe, esta revisión responde tanto a factores externos como a condiciones internas, incluyendo el comportamiento de la política económica. El documento señala que estas cifras son clave porque “permiten conocer las estimaciones económicas con las cuales están basando sus políticas las autoridades”.

En paralelo, la inflación también fue revisada al alza. El nuevo estimado promedio es de 5%, por encima del 3.8% proyectado anteriormente. Las autoridades prevén que en algunos meses los precios superen la meta establecida, aunque estiman que el año cerraría en 4.5%. Este ajuste se vincula al encarecimiento de materias primas como el petróleo, que presiona los costos de producción y transporte.

El informe también refleja un cambio en el manejo de la liquidez. La oferta monetaria ampliada creció 8.7% en marzo, por debajo del ritmo observado en 2024 y 2025. Este comportamiento sugiere una política monetaria más moderada, en un contexto donde el crédito sigue siendo un factor determinante en la expansión del dinero en la economía. En ese sentido, se advierte que el manejo de la liquidez será clave para evitar mayores presiones inflacionarias.

Otro elemento relevante es la actualización de precios internacionales. El estimado del oro fue ajustado a 4,601 dólares por onza, más cercano a los niveles recientes del mercado, mientras que el petróleo también fue revisado al alza. Estos cambios impactan las proyecciones fiscales, especialmente en sectores como la minería y el gasto público.

El documento plantea que, ante este escenario, las políticas económicas enfrentan un balance entre crecimiento e inflación. La combinación de menor expansión económica y mayores presiones de precios reduce el margen para aplicar estímulos sin afectar la estabilidad macroeconómica.

El Ministerio de Hacienda y Economía redujo nuevamente la proyección de crecimiento económico para 2026 a 3.75%, al tiempo que elevó la estimación de inflación a 5%, reflejando el impacto del entorno internacional, en especial el aumento del precio del petróleo y las presiones inflacionarias.

Se trata del tercer ajuste en menos de un año. La proyección inicial fue recortada primero a 4.0% y ahora a 3.75%, lo que indica un cambio en las expectativas sobre el ritmo de la economía. Según el informe, esta revisión responde tanto a factores externos como a condiciones internas, incluyendo el comportamiento de la política económica. El documento señala que estas cifras son clave porque “permiten conocer las estimaciones económicas con las cuales están basando sus políticas las autoridades”.

En paralelo, la inflación también fue revisada al alza. El nuevo estimado promedio es de 5%, por encima del 3.8% proyectado anteriormente. Las autoridades prevén que en algunos meses los precios superen la meta establecida, aunque estiman que el año cerraría en 4.5%. Este ajuste se vincula al encarecimiento de materias primas como el petróleo, que presiona los costos de producción y transporte.

El informe también refleja un cambio en el manejo de la liquidez. La oferta monetaria ampliada creció 8.7% en marzo, por debajo del ritmo observado en 2024 y 2025. Este comportamiento sugiere una política monetaria más moderada, en un contexto donde el crédito sigue siendo un factor determinante en la expansión del dinero en la economía. En ese sentido, se advierte que el manejo de la liquidez será clave para evitar mayores presiones inflacionarias.

Otro elemento relevante es la actualización de precios internacionales. El estimado del oro fue ajustado a 4,601 dólares por onza, más cercano a los niveles recientes del mercado, mientras que el petróleo también fue revisado al alza. Estos cambios impactan las proyecciones fiscales, especialmente en sectores como la minería y el gasto público.

La publicación plantea que, ante este escenario, las políticas económicas enfrentan un balance entre crecimiento e inflación. La combinación de menor expansión económica y mayores presiones de precios reduce el margen para aplicar estímulos sin afectar la estabilidad macroeconómica.