Pareja de envejecientes que vivía en pobreza extrema recibe un hogar digno en Azua

Pareja de envejecientes que vivía en pobreza extrema recibe un hogar digno en Azua

Las Lagunas.- Para Reinaldo García, de 88 años, y su esposa Angélica de los Santos, de 71, los días de angustia cada vez que finalmente terminaron y es que tras años viviendo en condiciones precarias en la comunidad El Chocho, esta pareja de envejecientes recibió este martes las llaves de su vivienda totalmente reconstruida y amueblada.

La historia de esta familia, que también cuida de una nieta de 12 años con discapacidad, se dio a conocer a través de un reportaje de prensa, en el que se mostró el avanzado deterioro de la casa, que se inundaba con cada lluvia y amenazaba con colapsar, motivó una respuesta rápida de las autoridades tras sensibilizar a la familia presidencial.

El fin de un temor constante

«Antes tenía temor de que mi casita se cayera con cualquier viento fuerte, pero ahora nos sentimos seguros», confesó Reinaldo con notable emoción durante la entrega. Por su parte, Angélica recordó lo difícil que era lidiar con las goteras y la precariedad, agradeciendo que ahora su realidad es otra.

La intervención, coordinada por la Dirección de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (Propeep) y con el apoyo de la alcaldía local, transformó la estructura en un hogar sólido y seguro. Pero la mejora no fue solo en las paredes: la familia recibió la casa lista para mudarse, equipada con cevera, estufa y cilindro de gas, camas, juego de comedor y muebles de sala, abanicos y otros enseres esenciales.

Compromiso con la dignidad

Durante la entrega, Robert Polanco, director de Propeep, explicó que la misión de estas acciones es precisamente devolver la esperanza a quienes han sido olvidados. Destacó que, tras conocer el caso por los medios de comunicación, la instrucción fue clara: actuar de inmediato para que estos abuelos pudieran vivir con la dignidad que merecen.

Con este techo seguro, Reinaldo, Angélica y su nieta cierran un capítulo de pobreza extrema para empezar uno nuevo donde la tranquilidad y la seguridad son los protagonistas.