Día Internacional del Cáncer Infantil: una lucha marcada por desigualdad y diagnósticos tardíos

Día Internacional del Cáncer Infantil: una lucha marcada por desigualdad y diagnósticos tardíos

Santo Domingo. Cada 15 de febrero se conmemora el Día Internacional de lucha contra el Cáncer Infantil (ICCD), una jornada global dedicada a sensibilizar sobre una de las principales causas de muerte en la infancia y la adolescencia, así como a respaldar a los niños y jóvenes diagnosticados, sus sobrevivientes y sus familias.

Una enfermedad con profundas desigualdades

El cáncer infantil representa un desafío sanitario mundial marcado por brechas de acceso y oportunidades de tratamiento. En América Latina y el Caribe se registran alrededor de 30,000 nuevos casos al año y cerca de 10,000 muertes, una realidad que evidencia las desigualdades entre países.

Mientras en naciones de altos ingresos más del 80 % de los niños con cáncer logra curarse, en países de ingresos bajos y medianos la supervivencia es inferior al 30 %, principalmente por diagnósticos tardíos, limitaciones en el acceso a tratamientos oportunos y la falta de sistemas integrales de atención.

A escala global, se estima que cada año unos 400,000 niños y adolescentes de 0 a 19 años padecen cáncer. Entre los tipos más comunes se encuentran las leucemias, los tumores cerebrales, los linfomas y tumores sólidos como el neuroblastoma y el tumor de Wilms.

Las causas de las muertes evitables

En los países con menos recursos, la mortalidad por cáncer infantil se vincula a factores que en gran medida son evitables:

  • Diagnósticos tardíos o incorrectos
  • Dificultades de acceso a servicios de salud
  • Abandono del tratamiento
  • Complicaciones por toxicidad
  • Recaídas por falta de seguimiento adecuado

A esto se suma una brecha crítica en el acceso a medicamentos: solo el 29 % de los países de ingresos bajos dispone de tratamientos oncológicos esenciales, frente al 96 % de los países de ingresos altos.

Diagnóstico temprano: la clave para salvar vidas

A diferencia de otros tipos de cáncer, el cáncer infantil no suele prevenirse, por lo que la estrategia más efectiva para mejorar los resultados es la detección temprana y el tratamiento adecuado.

Un diagnóstico precoz permite:

  • Aumentar la probabilidad de supervivencia
  • Reducir el sufrimiento del paciente
  • Disminuir la intensidad y costo del tratamiento

Para lograrlo, es fundamental:

  1. Capacitar a familias y personal de salud en la identificación de síntomas de alerta, como fiebre persistente, dolores óseos, pérdida de peso o cefaleas intensas.
  2. Garantizar evaluaciones clínicas oportunas y precisas.
  3. Asegurar el inicio inmediato del tratamiento tras el diagnóstico.

En muchos países, programas de colaboración entre gobiernos, organizaciones sociales y asociaciones de padres han demostrado que fortalecer estos tres pilares mejora significativamente las tasas de supervivencia.

Un llamado a la acción

El Día Internacional del Cáncer Infantil no solo busca visibilizar la enfermedad, sino también impulsar políticas públicas y compromisos globales para cerrar las brechas en acceso, diagnóstico y tratamiento.

Garantizar que cada niño, sin importar su lugar de nacimiento, tenga acceso a atención oncológica de calidad es uno de los grandes retos de los sistemas de salud en el siglo XXI.