¿Por qué celebramos el Día de las Madres el último domingo de mayo en RD?

¿Por qué celebramos el Día de las Madres el último domingo de mayo en RD?

Santo Domingo.-Cada último domingo de mayo, los hogares dominicanos se visten de fiesta para celebrar el Día de las Madres, una de las festividades más emotivas, tradicionales y sagradas del calendario nacional.

Más allá de los regalos, las reuniones familiares y los abrazos, esta conmemoración guarda un origen histórico profundamente noble y ligado al desarrollo educativo y cultural de nuestra nación, remontándose formalmente a la década de 1920.

La iniciativa de institucionalizar un día especial para rendir tributo a la maternidad en el país fue impulsada de manera decidida por dos figuras femeninas emblemáticas de la época: la célebre educadora santiaguera Ercilia Pepín, y la entonces primera dama de la República, Trina de Moya, esposa del presidente Horacio Vásquez.

Ambas mujeres, motivadas por un profundo sentido de civismo, consideraron indispensable crear un espacio oficial para exaltar públicamente el valor, el sacrificio incondicional y la influencia moral de las madres en la formación de los ciudadanos del mañana.

El debut oficial de esta festividad se registró el 30 de mayo de 1926, cuando se organizaron los primeros actos públicos en honor a las madres en distintos puntos del país. Para la ocasión, doña Trina de Moya escribió el emblemático «Himno a la Madre», una pieza lírica cargada de ternura y respeto que, un siglo después, sigue resonando con fuerza en las escuelas y actos conmemorativos de la geografía nacional, consolidándose como el canto oficial de esta hermosa tradición.

A cien años de aquellos primeros esfuerzos, la esencia de la celebración permanece intacta en el corazón de la sociedad dominicana. El último domingo de mayo se ha transformado en un pilar de nuestra identidad, un día en el que el país se detiene de forma unánime para reconocer a esas mujeres extraordinarias que, con su fortaleza inquebrantable, no solo sostienen el núcleo familiar, sino que también impulsan el crecimiento y el bienestar de toda la sociedad.