¿Más paneles solares están afectando la luz?

¿Más paneles solares están afectando la luz?

La expansión de la generación distribuida en República Dominicana está introduciendo cambios en la operación del sistema eléctrico, aumentando la variabilidad y la frecuencia de eventos que afectan su estabilidad, según explicó Daniel Martich, de AES Dominicana, durante un panel del sector eléctrico.

Durante el panel sobre el nuevo reglamento de generación distribuida, organizado por la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica y moderado por Nairobi Viloria, el gerente de operaciones y contratos de mercado de AES Dominicana explicó que el sistema eléctrico funciona bajo un principio básico: el equilibrio constante entre lo que se produce y lo que se consume.

“En todo momento debe haber un balance, es decir, todo lo que se produce debe consumirse”, afirmó Martich. Este equilibrio es lo que garantiza la estabilidad del sistema, pero, según explicó, la entrada de nuevas fuentes de generación distribuida introduce condiciones distintas a las tradicionales.

La generación distribuida, que incluye principalmente sistemas solares instalados en hogares y empresas, no está concentrada en grandes plantas, sino dispersa en múltiples puntos de la red. Esto modifica la forma en que se comporta el sistema eléctrico. “Introduce una gran cantidad de variabilidad e incertidumbre a esa operación”, indicó.

El impacto no es menor. Martich señaló que los eventos que pueden afectar la estabilidad del sistema se han multiplicado. “La cantidad de eventos que pueden perturbar o atentar contra esa estabilidad probablemente se multiplican por cinco, seis o siete veces”, explicó.

Actualmente, la capacidad instalada de generación distribuida se estima entre 350 y 400 megavatios. Para dimensionar esa cifra, el ejecutivo indicó que equivale al tamaño de una de las plantas más grandes del país, pero con la diferencia de que está distribuida en toda la red.

Uno de los principales retos ocurre cuando esa generación cambia de forma repentina, como en el caso de la energía solar ante variaciones climáticas. Cuando esto sucede, la energía que deja de producirse se convierte automáticamente en demanda del sistema. “Los 300 o 400 megavatios que en ese momento estaban abasteciendo hogares se suman a la demanda”, explicó.

Esto genera cambios rápidos en el sistema eléctrico. Según Martich, “estamos hablando de cambios de más del 10% de la disponibilidad o de la demanda total del sistema en pocos minutos, probablemente en segundos”, lo que supera los tiempos tradicionales de respuesta operativa.

Este comportamiento se refleja en los eventos registrados en los últimos años. El ejecutivo explicó que el sistema cuenta con un mecanismo automático que corta carga para mantener el equilibrio. “Ese esquema lo que hace es equilibrar de manera instantánea la generación y la demanda cortando carga”, indicó.

Los datos muestran un aumento en estos eventos. “En el año 2024 ocurrieron cerca de 42 eventos… en el 2025 ascendieron a cerca de 241”, señaló. Además, destacó que muchos de estos casos no están asociados a la salida de grandes plantas, sino a cambios distribuidos en la red.

“Esta variabilidad de la generación distribuida responde a esa pérdida masiva de generación, no en un punto, sino en diferentes puntos de la red”, explicó, señalando que estos cambios están teniendo efectos directos en la operación del sistema.

En cuanto al nuevo reglamento, Martich identificó avances como la definición de límites basados en la capacidad de la red y la incorporación de un cargo por su uso. “La red tiene que evolucionar, tiene que seguir operándose y expandiéndose de forma eficiente”, afirmó.

También valoró que se mantenga el esquema de medición neta, que permite a los usuarios compensar su consumo con la energía que generan. Sin embargo, advirtió que la implementación del reglamento será un proceso complejo. “Hay una permisología nueva, estudios nuevos… homogenizar todo eso será un reto”, indicó.

Finalmente, el ejecutivo destacó que la generación distribuida seguirá creciendo y que su desarrollo debe gestionarse de forma ordenada. “No deben ser estos un temor para su crecimiento, sino buscar la manera de abordarlo para que sigamos integrando más de manera responsable, ordenada y segura”, concluyó.