Energía solar podría subir la factura a otros

Energía solar podría subir la factura a otros

El modelo de medición neta en la generación distribuida podría generar desequilibrios en el sistema eléctrico, al reducir los ingresos de las distribuidoras y trasladar costos a usuarios que no tienen paneles solares, según planteó Eduardo Vásquez, presidente de la Asociación Dominicana de Sistemas Eléctricos Aislados.

Durante el panel sobre el nuevo reglamento de generación distribuida, organizado por la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica y moderado por Nairobi Viloria, Vásquez expuso la posición de su sector, centrada en la sostenibilidad financiera del sistema eléctrico.

Desde el inicio, planteó su principal propuesta. “Voy a comenzar con la debilidad… el modelo a seguir debe ser la facturación”, afirmó, al señalar que la medición neta debería ser sustituida por un esquema distinto.

El modelo de medición neta permite que los usuarios con paneles solares compensen su consumo con la energía que generan. Sin embargo, según Vásquez, esto tiene un impacto directo en los ingresos de las distribuidoras. “El ahorro que tiene un cliente en su facturación significa una reducción en los ingresos de la distribuidora”, explicó.

Esta reducción, indicó, limita la capacidad de inversión del sistema eléctrico. Las distribuidoras necesitan recursos para mantener y expandir las redes, así como para operar el sistema. “Necesitamos contar con los recursos necesarios para poder hacer las inversiones requeridas”, señaló.

Uno de los puntos centrales de su intervención fue el impacto desigual del modelo. Vásquez sostuvo que no todos los usuarios pueden acceder a la generación distribuida, lo que crea diferencias dentro del sistema. “No es justo que se penalice al que no pueda tener paneles solares”, afirmó.

Entre las razones, mencionó limitaciones económicas, condiciones de vivienda y restricciones físicas. “Hay personas que no tienen los recursos… otros no tienen espacio donde ponerlos… y otros no van a tener la oportunidad”, explicó.

A partir de este escenario, planteó que los ingresos que dejan de percibir las distribuidoras podrían trasladarse a las tarifas. “Esos ingresos… tienen que ser transferidos a la tarifa”, dijo, lo que implicaría un impacto para el resto de los usuarios.

Además del aspecto financiero, Vásquez abordó el impacto técnico de la generación distribuida. Explicó que el aumento de fuentes renovables introduce variabilidad en el sistema eléctrico. “En la medida que se agregan fuentes renovables… se introduce más intermitencia a la red”, indicó.

Esta variabilidad requiere inversiones adicionales en infraestructura, como redes más robustas y sistemas de operación más complejos. “Se requiere una inversión grande… en redes y en operación”, explicó, reiterando que esto depende de la disponibilidad de recursos.

También se refirió al rol del almacenamiento energético, señalando que el modelo actual no incentiva la instalación de baterías. “No daría sentido que si tú puedes inyectar tu electricidad al mismo precio… tú hagas la inversión en batería”, afirmó.

En otros países, esquemas de facturación distintos han sido utilizados para incentivar el almacenamiento y equilibrar el uso de la red, ajustando el valor al que se paga la energía que los usuarios inyectan.

Al cierre, Vásquez aclaró que su posición no es contraria a las energías renovables. “No estamos en contra de las renovables… sería irracional”, afirmó. Sin embargo, insistió en que su crecimiento debe garantizar la sostenibilidad del sistema. “Tiene que ser de forma ordenada… y que sea sostenible”, concluyó.