Lo que comenzó como neumonía terminó en amputación: piden justicia por bebé

  • Madre asegura que alertó sobre el deterioro del brazo, pero no recibió respuesta oportuna.
  • La menor fue trasladada a otro centro donde confirmaron trombosis, lo que obligó a amputar para salvar su vida.

Santo Domingo.– El caso de la niña Leinny Matos, de un año y cuatro meses, ha generado consternación luego de que fuera ingresada por un cuadro de neumonía en el Hospital de Engombe y, días después, terminara con la amputación de una de sus manos.

De acuerdo con el testimonio ofrecido por su madre, Leiry Matos, de 21 años, la menor fue llevada al centro de salud el pasado 21 de febrero tras presentar fiebre durante varios días. Allí, tras realizarle estudios, fue diagnosticada con neumonía y posteriormente ingresada.

Durante su hospitalización, la niña fue sometida a múltiples canalizaciones intravenosas debido a la dificultad para encontrarle una vena. Según relata la madre, varias de estas vías presentaron complicaciones, como hinchazón y filtraciones, lo que obligó a cambiarlas en distintas ocasiones.

El punto crítico ocurrió cuando se le colocó una nueva vía en la mano izquierda. La madre asegura que, durante el procedimiento, hubo sangrado excesivo y dificultades para canalizar, pero que el personal continuó utilizando esa vía para administrar medicamentos.

Horas después, la menor comenzó a presentar dolor e inflamación en la zona. Al día siguiente, la mano mostraba cambios de color, pasando de enrojecida a pálida y fría, además de pérdida de movilidad. A pesar de las alertas de la madre, asegura que el personal médico le indicó que se trataba de una condición pasajera.

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“Me decían que no era nada, que eso se le iba a quitar solo”, narró.

Ante el deterioro del estado de la niña, la madre solicitó el alta médica el 24 de febrero y trasladó a la menor al Hospital Infantil Robert Reid Cabral, donde fue atendida de inmediato.

En ese centro, estudios Doppler evidenciaron la ausencia de flujo sanguíneo en el brazo afectado, así como la presencia de trombosis venosa. La menor fue tratada con anticoagulantes bajo supervisión de un especialista vascular, quien otorgó un plazo de 48 horas para evaluar la recuperación del miembro.

Sin embargo, la condición empeoró progresivamente, presentando oscurecimiento del tejido, lo que obligó al equipo médico a tomar la decisión de amputar la extremidad para evitar complicaciones mayores, incluyendo riesgo de vida por posibles coágulos.

La abuela de la niña, María Luisa Regla, describió el momento como devastador. “La llevamos por una neumonía y días después nos dicen que hay que amputar. Es algo muy difícil de asimilar”, expresó.

Familiares informaron que han iniciado acciones legales y que el caso ya se encuentra en manos del Ministerio Público, mientras esperan que se determinen responsabilidades.

Asimismo, denunciaron que no han recibido información clara sobre los medicamentos administrados durante la hospitalización inicial, ni respuesta oficial por parte del centro médico.

El caso ha generado indignación y reabre el debate sobre la calidad de la atención en los centros de salud públicos, así como la necesidad de esclarecer lo ocurrido y establecer responsabilidades.

Mientras tanto, la familia exige justicia y respuestas, en medio de un proceso que, aseguran, ha cambiado sus vidas para siempre.