La historia de los cacerolazos en RD: de la suspensión electoral a la lucha contra la “ley mordaza ”

La historia de los cacerolazos en RD: de la suspensión electoral a la lucha contra la “ley mordaza ”

Los cacerolazos en República Dominicana comenzaron a escucharse con fuerza en febrero de 2020, tras la suspensión de las elecciones municipales, cuando ciudadanos del Gran Santo Domingo decidieron golpear ollas y sartenes desde sus hogares como forma de protesta pacífica. Desde entonces, esta modalidad se ha convertido en un símbolo de inconformidad social, reapareciendo en distintos momentos de tensión política y económica.

En 2026, los cacerolazos han retomado protagonismo. Se realizan casi todas las noches en barrios y sectores de Santo Domingo y otras provincias, como respuesta a abusos policiales, el rechazo al nuevo Código Penal, el alto costo de la vida y la llamada “ley mordaza”. Aunque muchos surgen de manera espontánea, figuras públicas y artistas han convocado jornadas masivas, incluso anunciando paros nacionales como continuidad de las manifestaciones.

El cacerolazo, más allá de la realidad dominicana, tiene raíces históricas en América Latina.

Se popularizó en Chile en 1971 con la “Marcha de las Cacerolas Vacías” contra el gobierno de Salvador Allende y se consolidó durante la dictadura de Pinochet como protesta desde los hogares, en tiempos de represión y toque de queda.

En el caso dominicano, esta forma de protesta ha evolucionado de un gesto puntual en 2020 a una práctica constante en 2026, reflejando el malestar ciudadano frente a la inseguridad, la crisis económica y otras decisiones estatales.