La enfermedad inflamatoria intestinal también impacta la salud mental, advierten especialistas

La enfermedad inflamatoria intestinal también impacta la salud mental, advierten especialistas

Redacción.- La conexión entre el aparato digestivo y el cerebro, conocida como “eje intestino-cerebro”, provoca que hasta el 50 % de los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) presenten síntomas de ansiedad o depresión, según expertos reunidos en el Foro EFE “Nuevos retos del sistema sanitario: salud mental, enfermedades crónicas y terapias avanzadas”.

La doctora María Pilar Nos, jefa del servicio de Medicina Digestiva del Hospital La Fe de Valencia, explicó que ansiedad, depresión y estrés son frecuentes en personas con este tipo de patologías, incluso cuando la enfermedad digestiva está controlada.

La especialista indicó que los pacientes con EII presentan síntomas de ansiedad y depresión hasta en un 50 % de los casos durante los brotes de la enfermedad y alrededor de un 30 % en fases de inactividad.

La enfermedad inflamatoria intestinal incluye patologías como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, y afecta aproximadamente a una de cada cien personas, muchas de ellas jóvenes y niños.

Nos explicó que la relación entre intestino y cerebro es “bidireccional”, ya que no solo influye el impacto emocional de vivir con una enfermedad crónica, sino también la propia inflamación intestinal, que puede afectar el cerebro.

Según detalló, la inflamación aumenta la permeabilidad de los tejidos y permite que ciertas sustancias lleguen al cerebro a través del flujo sanguíneo, provocando inflamación cerebral o reduciendo la producción de serotonina, hormona relacionada con la depresión.

La especialista advirtió además que muchos pacientes desarrollan miedo a realizar actividades cotidianas como viajar, trabajar o mantener una vida social activa, lo que puede derivar en trastornos emocionales graves si no reciben atención adecuada.

“Ya no tratas un intestino inflamado, sino una persona, con todo lo que conlleva”, afirmó Nos, quien defendió un enfoque integral que atienda tanto la inflamación intestinal como el bienestar psicológico y social del paciente.

Por su parte, el psiquiatra Eduardo Aguilar aseguró que la enfermedad inflamatoria crónica es uno de los ejemplos más claros de la relación entre enfermedades físicas y salud mental.

Aguilar destacó que una adecuada respuesta psiquiátrica puede mejorar la calidad de vida, la adherencia a los tratamientos y el pronóstico de los pacientes, al tiempo que abogó por fortalecer los modelos de atención interdisciplinarios.

En el foro también participó Joaquín Borrás, jefe de la Sección de Farmacia del Hospital de Sagunto, quien resaltó la importancia de los servicios de farmacia hospitalaria en la atención integral del paciente crónico y en la personalización de los tratamientos.