Destruyen alimentos no aptos para el consumo humano

Destruyen alimentos no aptos para el consumo humano

Santo Domingo.– Cerca de 20 toneladas de productos no aptos para el consumo humano fueron destruidas por el Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), el Cuerpo Especializado de Control de Combustibles (CECCOM) y el Ministerio Público, luego de ser incautadas durante operativos realizados en varios almacenes de la provincia San Cristóbal, donde presuntamente eran reetiquetados y sometidos a la alteración de sus fechas de vencimiento para volver a ser comercializados.

Entre la mercancía destruida había alimentos vencidos, productos adulterados y artículos de consumo humano que, según las autoridades, representaban un riesgo para la salud de los consumidores debido a que eran preparados para regresar al mercado con información falsa sobre su fecha de caducidad.

Operativos permitieron sacar los productos del mercado

Los productos fueron decomisados durante intervenciones realizadas de manera conjunta por el Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), el Cuerpo Especializado de Control de Combustibles (CECCOM) y el Ministerio Público, como parte de una investigación sobre una presunta red dedicada a modificar las fechas de vencimiento de mercancías para venderlas nuevamente.

Las autoridades explicaron que la destrucción de los productos pone fin al proceso iniciado con las inspecciones y garantiza que esa mercancía no vuelva a ser distribuida ni comercializada.

Investigan presunta red de fraude comercial

Como parte de la investigación, las autoridades arrestaron al propietario de los establecimientos intervenidos, identificado como Randy García, quien fue sometido a la justicia y cumple una medida de coerción mientras continúan las pesquisas para determinar si existen otras personas vinculadas a la operación.

Buscan evitar riesgos para la salud

Las autoridades indicaron que la destrucción de la mercancía busca evitar que alimentos y otros productos alterados lleguen a los consumidores, una práctica que además de constituir un fraude comercial puede representar un riesgo para la salud pública.

Asimismo, informaron que los operativos de inspección continuarán en distintos puntos del país con el objetivo de detectar establecimientos que comercialicen productos vencidos, adulterados o con información alterada para engañar a los compradores.