DATE impulsa negocios y turismo en República Dominicana

DATE impulsa negocios y turismo en República Dominicana

El turismo de la República Dominicana mantiene su crecimiento en medio de tensiones económicas globales, apoyado en inversión, diversificación de mercados y coordinación público-privada, según se evidenció en la apertura del Dominican Annual Tourism Exchange (DATE) 2026, principal encuentro comercial del sector.

El evento, organizado por la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), reúne a más de 200 empresas de más de 20 mercados emisores y a más de 300 compradores internacionales. La proyección de más de 8,000 citas de negocios, con al menos 5,000 confirmadas, posiciona la feria como un mecanismo directo de generación de demanda turística.

Desde el sector empresarial, se plantea que el crecimiento actual responde a una estructura consolidada. “El éxito alcanzado en este momento demuestra que estos números no son el reflejo estadístico de una coyuntura, sino la señal clara de un modelo que funciona”, afirmó Javier Tejada.

La visión es compartida por el ministro de Turismo, David Collado, quien atribuye el desempeño a una estrategia acumulativa. “No es suerte que en medio de este conflicto bélico República Dominicana siga creciendo, sino el trabajo acumulado de los últimos años”, señaló.

Uno de los elementos centrales ha sido la reconfiguración de los mercados emisores. Mientras en décadas anteriores predominaba Europa, el flujo actual muestra una mayor participación de visitantes de Estados Unidos, Canadá y América Latina. “Cuando vimos que el mercado europeo podía bajar, cambiamos la estrategia hacia Canadá y Estados Unidos, y luego hacia América Latina”, explicó Collado.

Este ajuste forma parte de una tendencia observada en otros destinos turísticos que han diversificado su origen de visitantes para reducir dependencia de regiones específicas. En el caso dominicano, también se ha traducido en la apertura de nuevas rutas aéreas y en el fortalecimiento de la conectividad.

El rol de DATE en este contexto es operativo. “Aquí se concretan negocios que se traducen en miles de visitantes adicionales cada año”, sostuvo Tejada, al explicar que la feria funciona como un espacio de negociación directa entre oferta y demanda.

Desde la perspectiva institucional, la vicepresidenta ejecutiva de Asonahores, Aguie Lendor, definió el evento como un punto de articulación del sector. “DATE es una plataforma país que conecta nuestra oferta turística con los principales mercados internacionales, generando oportunidades reales de crecimiento”, indicó.

La diversificación del producto turístico aparece como otro eje del crecimiento. Más allá del modelo de sol y playa, el sector ha incorporado segmentos como turismo cultural, deportivo, gastronómico y de naturaleza. “La gastronomía es transversal a todos los segmentos y forma parte esencial de la experiencia del visitante”, explicó Lendor.

El impacto económico del turismo se extiende a otros sectores. “Cada dólar que gasta un visitante repercute en toda la cadena productiva dominicana”, afirmó Tejada, al referirse al vínculo con agroindustria, transporte y pequeñas empresas. En esa línea, el desarrollo territorial busca distribuir esos beneficios hacia zonas emergentes como Miches y Pedernales.

En términos de cifras, el país registró más de 11.7 millones de visitantes en 2025, con proyecciones de entre 12 y 12.5 millones en 2026. Solo en el primer trimestre de este año se contabilizaron 3.7 millones de visitantes, un aumento de 10 % interanual. La ocupación hotelera superó el 71 % en 2025 y el 86 % en los primeros meses de 2026.

El sector también concentra cerca del 30 % de la inversión extranjera y genera más de 800,000 empleos directos e indirectos. La capacidad hotelera ronda las 90,000 habitaciones, con unas 9,000 en desarrollo.

Las fuentes coinciden en que el reto no se limita a mantener el crecimiento, sino a mejorar su calidad. “Crecer trae consigo la obligación de hacerlo cada vez mejor”, advirtió Tejada, al referirse a temas como ordenamiento territorial y sostenibilidad.

El turismo dominicano se consolida como un sistema económico articulado entre inversión, mercado y política pública, cuya continuidad dependerá de su capacidad de adaptación en un entorno internacional cambiante.