¿Por qué el gasto ambiental sigue siendo bajo?

¿Por qué el gasto ambiental sigue siendo bajo?

El gasto del Gobierno Central de la República Dominicana destinado a medio ambiente representó apenas el 0.5 % del total en marzo de 2026, mientras que la mayor parte del gasto vinculado al cambio climático se concentró en sectores como energía y transporte, según el informe de la Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES).

En marzo, la protección del medio ambiente registró una ejecución de RD$641.8 millones, lo que supone una reducción de 15.6 % en comparación con el mismo período de 2025. Dentro de esta categoría, la mayor parte de los recursos se destinó a la protección de la biodiversidad y la gestión de desechos, con RD$440.9 millones, seguida por acciones relacionadas con cambio climático (RD$136.3 millones) y protección del aire, agua y suelo (RD$64.6 millones).

Este nivel de gasto contrasta con el volumen total del presupuesto ejecutado, donde el componente ambiental mantiene una participación reducida frente a otras áreas como servicios sociales o económicos.

Sin embargo, al analizar el gasto vinculado al cambio climático bajo una clasificación específica, el monto asciende a RD$37,037.1 millones, equivalente al 24.9 % del presupuesto inicial y al 0.4 % del producto interno bruto. Esta diferencia responde a que el clasificador incluye partidas de distintos sectores que inciden directa o indirectamente en el clima.

De ese total, RD$8,174.7 millones (22.1 %) corresponden a gastos con impacto positivo, mientras que RD$28,862.4 millones (77.9 %) se asocian a impacto negativo. El informe señala que el 99 % de este último grupo está vinculado a la generación de energía eléctrica a partir de fuentes termoeléctricas.

La distribución funcional de este gasto muestra que los servicios económicos concentran el 95.1 % del total, principalmente en energía y combustible, con RD$29,153.8 millones, seguido por transporte con RD$5,750.1 millones. Otros sectores como minería y agropecuaria registran participaciones menores.

Por su parte, la finalidad de protección ambiental dentro del gasto climático representa el 4.3 %, con RD$1,580.9 millones, de los cuales la mayor parte se destina a biodiversidad y gestión de desechos. Los servicios generales, vinculados a seguridad y justicia, representan una proporción marginal.

Este patrón, donde el gasto climático se concentra en sectores productivos con impacto ambiental, es común en economías donde la matriz energética depende en gran medida de combustibles fósiles. En estos casos, el gasto público refleja tanto inversiones en mitigación como en actividades que generan emisiones.

La diferencia entre el gasto ambiental directo y el gasto climático ampliado permite identificar dos niveles de política pública: uno enfocado en protección y conservación, y otro vinculado a la estructura productiva y energética del país.

El gasto público en medio ambiente mantiene una baja participación dentro del presupuesto, mientras el gasto relacionado con el cambio climático evidencia una concentración en sectores energéticos y económicos.