Pedir prestado en bancos sigue caro aunque bajen tasas

Pedir prestado en bancos sigue caro aunque bajen tasas

Las tasas de interés en República Dominicana han comenzado a bajar en 2026, pero el crédito crece a un ritmo más moderado, en un contexto marcado por inflación cercana al límite meta y presiones externas que condicionan la política monetaria.

En marzo, la tasa activa promedio ponderada, es decir, la que cobran los bancos por los préstamos, se ubicó en 13.3%, mientras que la tasa pasiva, correspondiente a los depósitos, fue de 6.3%. Ambas reflejan una reducción frente a los niveles observados en 2025, lo que indica un cambio en las condiciones del financiamiento.

Sin embargo, la diferencia entre ambas tasas se mantiene elevada. El margen de intermediación ronda los 7 puntos porcentuales, superando los niveles registrados en marzo de 2024 y 2025. Esto sugiere que, aunque las tasas bajan, el costo relativo del crédito sigue siendo significativo.

Al considerar la inflación, las tasas reales continúan siendo positivas. En febrero, la tasa activa real se situó en 8.61%, mientras que la pasiva fue de 1.46%. Esto implica que, descontando el aumento de precios, los préstamos mantienen un costo elevado en términos reales.

Por el lado del financiamiento, el crédito al sector privado en moneda nacional creció 9.15% interanual en marzo. Aunque este crecimiento es superior al del mismo mes del año anterior y al promedio de 2025, es más moderado que el observado en 2024, lo que evidencia una desaceleración en la expansión del crédito.

Este comportamiento se produce en un entorno que exige cautela. La inflación interanual se ubicó en 4.67% en febrero, mientras que la inflación subyacente alcanzó 4.76%, ambas cercanas al límite superior del rango meta establecido por el Banco Central.

“El crédito sigue siendo el factor clave en la expansión de la cantidad de dinero en la economía”, señala el análisis, lo que vincula directamente su evolución con el comportamiento de los precios.

A esto se suma el crecimiento del agregado monetario M2, que alcanzó 8.68% interanual en marzo. Aunque muestra una desaceleración respecto a años anteriores, sigue indicando condiciones monetarias expansivas.

En el plano internacional, las tensiones geopolíticas y el aumento de los precios energéticos añaden presión sobre la inflación. En este contexto, distintos bancos centrales han optado por posturas prudentes para evitar un repunte de los precios.