Lula y Bolsonaro cierran sus campañas en Brasil a horas de la segunda vuelta presidencial

Lula y Bolsonaro cierran sus campañas en Brasil a horas de la segunda vuelta presidencial

Los candidatos recorren ciudades clave en la recta final de la contienda, marcada por la polarización política y una disputa reñida por la Presidencia de la mayor economía de América Latina.

RÍO DE JANEIRO. — El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro realizan este sábado 24 de octubre sus últimos actos públicos de campaña, a pocas horas de enfrentarse en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para este domingo 25.

Ambos aspirantes concentran sus actividades en el sureste de Brasil, con movilizaciones en Río de Janeiro, São Paulo y Belo Horizonte, en una jornada decisiva para intentar atraer a los electores indecisos y consolidar el respaldo de sus respectivas bases políticas.

La contienda enfrenta a Lula, quien busca la reelección, con Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Los dos candidatos avanzaron al balotaje después de que ninguno obtuviera la mayoría absoluta de los votos válidos en la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre.

Lula apuesta por movilizaciones en Río y São Paulo

El mandatario inició la jornada con una caminata junto a sus simpatizantes en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. Durante la actividad, defendió su proyecto político, cuestionó a su adversario y apeló al voto de las mujeres.

Lula también planteó la elección como una decisión vinculada con la soberanía nacional y el rumbo político de Brasil. Después de su actividad en Río, tenía previsto encabezar el acto final de su campaña en la avenida Paulista, en São Paulo.

La campaña del Partido de los Trabajadores (PT) busca retener el respaldo de los sectores que apoyan sus políticas sociales y económicas, mientras intenta captar votos de ciudadanos que en la primera vuelta eligieron otras candidaturas o no acudieron a las urnas.

Flávio Bolsonaro recorre Belo Horizonte y Río de Janeiro

Por su parte, Flávio Bolsonaro organizó sus últimos compromisos en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, y en Río de Janeiro.

La agenda del candidato del PL contempló una movilización matutina en la Praça da Liberdade, en Belo Horizonte, y una actividad de cierre en la Praça do Ó, ubicada en Barra da Tijuca, zona oeste de Río de Janeiro.

El senador ha centrado su propuesta electoral en el combate a la criminalidad, el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y una agenda conservadora asociada al proyecto político de su padre, Jair Bolsonaro.

Su estrategia busca consolidar el voto de derecha y atraer a electores que demandan respuestas frente a la inseguridad y al costo de la vida.

Una elección reñida antes del balotaje

La recta final de la campaña se desarrolla en medio de una competencia estrecha. Una encuesta de CNT/MDA publicada este sábado situó a Flávio Bolsonaro con un 46,3 % de intención de voto frente al 45 % de Lula. El estudio entrevistó a 2.032 personas entre el 21 y el 23 de octubre y tiene un margen de error de 2,2 puntos porcentuales, por lo que la diferencia no permite establecer una ventaja estadística concluyente.

En la primera vuelta, Flávio obtuvo el 47,03 % de los votos válidos, mientras que Lula alcanzó el 45,16 %, de acuerdo con los resultados divulgados por las autoridades electorales brasileñas.

El resultado del domingo definirá si Lula continúa al frente del Gobierno o si Flávio Bolsonaro lleva nuevamente al poder a la corriente política vinculada con su padre.

Casi 159 millones de brasileños están convocados a votar

De acuerdo con el Tribunal Superior Electoral de Brasil, 158.765.543 ciudadanos están habilitados para participar en las elecciones generales de 2026. La votación de segunda vuelta está programada para este domingo 25 de octubre, entre las 8:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde, hora de Brasilia.

Tras el cierre de las actividades proselitistas, los candidatos entran en la última etapa de una campaña marcada por las diferencias ideológicas, los debates sobre seguridad y economía, y la disputa por el futuro político de Brasil.

La atención estará puesta en la participación electoral y en los resultados que determinarán quién ocupará la Presidencia durante el próximo período.