Keiko Fujimori y Roberto Sánchez mantienen empate técnico en balotaje presidencial de Perú

Keiko Fujimori y Roberto Sánchez mantienen empate técnico en balotaje presidencial de Perú

LIMA.- La conservadora Keiko Fujimori y el progresista Roberto Sánchez se encontraban el lunes en un empate técnico en el balotaje presidencial de Perú al contabilizarse casi el 93% de las mesas de votación.

Fujimori, del partido Fuerza Popular, obtenía 50,095% de los sufragios mientras Sánchez, de Juntos por el Perú, alcanzaba 49,905% de apoyo, según el conteo preliminar de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la organizadora de los comicios.

Tras el cierre de la votación el domingo, el titular del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, estimó que el resultado final “estaría en los próximos 30 días” y pidió a la ciudadanía y a las organizaciones políticas “mantener serenidad y actuar con responsabilidad democrática”. El cómputo final de la primera vuelta del 12 de abril fue anunciado más de un mes después de los comicios.

Fujimori, hija del fallecido exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000) y que participa por cuarta vez en una liza presidencial, pidió paciencia a sus seguidores. “Hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda”, dijo la candidata en una declaración desde un hotel de Lima.

Fujimori, hija del fallecido exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000) y que participa por cuarta vez en una liza presidencial, pidió paciencia a sus seguidores. “Hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda”, dijo la candidata en una declaración desde un hotel de Lima.

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings sostuvo en un análisis previo al balotaje que independientemente de quién gane los problemas de gobernabilidad de Perú y la composición del Congreso bicameral, en el que ningún partido tiene mayoría, “limitarán la capacidad del próximo gobierno” para impulsar reformas claves.

Qué propone cada uno

Fujimori busca romper su racha de derrotas presentándose como la mejor opción para imponer orden en un país agobiado por la creciente delincuencia, la mayor inquietud de los peruanos.

La política de 51 años afirma que en su eventual gestión habrá “orden” para las inversiones extranjeras y la seguridad interna, amenazada por el incremento de la delincuencia. En el último quinquenio se han quintuplicado las extorsiones y duplicado los asesinatos en el país.

En el único debate previo al balotaje Fujimori reivindicó el gobierno de su padre y prometió que vencerá a la criminalidad al igual que Alberto Fujimori derrotó al grupo extremista violento Sendero Luminoso.

Afirmó que en su gobierno habrá “pollo más barato, balones de gas a precio accesible, fertilizantes a buen precio para tu cosecha, saber que saldrás a trabajar y volverás sano y salvo a tu casa”.

Sánchez, exministro del encarcelado expresidente Castillo (2021-2022), promete un gobierno enfocado en aliviar a los más pobres y que represente a zonas remotas de los Andes y la Amazonía.

Popular en el sector rural y el sur del país, ha intentado calmar la preocupación que generó su candidatura entre los inversionistas repitiendo públicamente que no expropiará ningún activo de empresas transnacionales que extraen minerales o gas de Perú.

Durante el debate dijo que un eventual gobierno suyo estará abierto a “todas las banderas para generar trabajo y progreso”, pero destacó su apoyo a las inversiones de China como el Tren Bioceánico, que busca conectar al estratégico puerto de Chancay, sobre el Pacífico, con la costa atlántica de Brasil.

Sánchez, de 57 años y quien viste un sombrero campesino de ala ancha que le regaló Castillo, también ha tomado distancia de un socio menor, el ultranacionalista Antauro Humala, que propone aplicar la pena de muerte en casos de corrupción.

En declaraciones a The Associated Press dijo que buscará renegociar los contratos mineros de forma consensuada, incluido el de Las Bambas, una de las minas de cobre más grandes del mundo controlada por la estatal china Minmetals.

AP