Conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel llega a los 100 días sin avances diplomáticos

Conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel llega a los 100 días sin avances diplomáticos

El conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel cumple este ocho de junio cien días marcados por ataques directos, una tregua rota, tensiones regionales y negociaciones diplomáticas paralizadas pese a los intentos de mediación impulsados por Pakistán.

La guerra comenzó el 28 de febrero de 2026 con la operación militar denominada “Furia Épica”, ejecutada por Estados Unidos e Israel bajo la administración del presidente Donald Trump, mediante ataques simultáneos con misiles Tomahawk y bombarderos B-2 que alcanzaron objetivos estratégicos en Teherán y que derivaron en la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, así como del diplomático Ali Larijani.

Cinco días después, el tres de marzo, nuevos bombardeos destruyeron el edificio de la Asamblea de Expertos en Irán, considerado un órgano clave dentro de la estructura política y religiosa iraní debido a su papel en la sucesión del liderazgo supremo.

Durante marzo, Irán activó el denominado “Eje de la Resistencia”, mientras Hezbolá se involucró directamente en el conflicto mediante ataques contra posiciones israelíes y las fuerzas aliadas de Washington y Tel Aviv respondieron con bombardeos en el sur del Líbano.

Ese mismo mes también se produjo una de las principales consecuencias económicas de la guerra cuando Irán ejecutó el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz en represalia por los ataques iniciales, situación que afectó el tránsito de buques petroleros y provocó aumentos históricos en el precio internacional del crudo junto a presiones inflacionarias en distintos mercados.

El 26 de marzo, el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos advirtió que los costos acumulados para el Pentágono ya superaban los 29 mil millones de dólares, abriendo debates presupuestarios en Washington sobre el impacto financiero del conflicto.

Posteriormente, el ocho de abril, el Pentágono aseguró haber cumplido los objetivos principales, tras degradar la capacidad misilística iraní y ese mismo día entró en vigor una mediación oficial encabezada por Pakistán para facilitar conversaciones indirectas entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y representantes diplomáticos iraníes.

Negociaciones y ruptura de la tregua

Sin embargo, las negociaciones comenzaron a deteriorarse nuevamente luego de que el seis de mayo se filtraran públicamente tanto el plan de paz estadounidense de 14 puntos como la contrapropuesta iraní, debido a que Teherán condicionó cualquier avance al retiro de las fuerzas estadounidenses y a la reapertura del comercio internacional antes de discutir sus reservas nucleares, exigencias rechazadas por Washington.

A la par, informes de inteligencia divulgados entre abril y mayo por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales alertaron sobre un desgaste significativo en las reservas de misiles interceptores estadounidenses como consecuencia de la defensa constante de sus aliados en Medio Oriente.

La tensión volvió a aumentar el cinco de junio cuando el Organismo Internacional de Energía Atómica reportó un “estancamiento crítico” en las conversaciones y señaló que Irán y Hezbolá endurecieron sus posiciones al condicionar cualquier acuerdo marítimo a una retirada militar israelí en territorio libanés.

La tregua terminó definitivamente entre el siete y el ocho de junio luego de que Israel bombardeara suburbios de Beirut y posteriormente Irán respondiera con un ataque masivo de misiles balísticos dirigido contra territorio israelí, lo que reactivó el intercambio de fuego y llevó a Estados Unidos a desplegar interceptores adicionales en la región.

Actualmente, las conversaciones diplomáticas permanecen completamente paralizadas pese a los encuentros cara a cara realizados en semanas recientes, mientras Irán insiste en detener primero las operaciones militares en Líbano antes de asumir nuevos compromisos políticos o nucleares.