Arzobispo en el Tedeum: «Ideología de género y autopercepciones animales amenazan a RD»

Santo Domingo.- En el marco de la conmemoración del 182 aniversario de la Independencia Nacional, el arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Carlos Tomás Morel Diplán, lanzó una contundente advertencia sobre las amenazas ideológicas y morales que enfrenta la sociedad dominicana.

El arzobispo, aprovechó la ceremonia a la que asistieron el presidente Luis Abinader, acompañado de la vicepresidenta Raquel Peña y la primera dama Raquel Arbaje, para enfatizar, que, en la actualidad, la libertad nacional se ve acechada por la propagación de ideologías que calificó como contrarias a la naturaleza humana.

Durante su homilía, el arzobispo cuestionó duramente la influencia de corrientes como la llamada «ideología de género» y otras posturas contemporáneas que, a su juicio, buscan normalizar comportamientos que atentan contra la dignidad de la persona.

Morel Diplán criticó abiertamente a aquellos sectores que, bajo supuestas nuevas identidades, llegan a autopercibirse como animales u objetos inanimados. Para el religioso, este tipo de acciones representan un desorden profundo en la comprensión del ser humano y un distanciamiento peligroso de los principios que han sostenido a la nación a lo largo de su historia.

«Permitir que grupos con intereses malsanos intenten imponer ideologías contrarias a los principios y valores de nuestro pueblo es traicionar la memoria de nuestros padres fundadores», sentenció el arzobispo ante las principales autoridades del Estado.

Además del enfoque en la identidad humana, la homilía abordó las preocupaciones sobre la soberanía y los recursos del país. El representante de la Arquidiócesis de Santo Domingo manifestó su inquietud por las irregularidades persistentes en la frontera y la explotación de los recursos naturales. Asimismo, calificó la avaricia como el «cáncer» de la humanidad actual, haciendo un llamado urgente a la juventud dominicana para no dejarse seducir por proyectos individuales y egoístas que desvían a la nación del camino ético.

Por otro lado, según su análisis, el país no atraviesa únicamente una crisis económica o política, sino un vacío de carácter moral donde los intereses individuales y egoístas están desplazando el amor al prójimo y la ética, valores legados por Juan Pablo Duarte, Ramón Matías Mella y Francisco del Rosario Sánchez.

El mensaje final del jerarca católico fue un llamado urgente a la reflexión de la sociedad y de la clase política. Instó a las familias y a las escuelas a retomar la formación integral en valores como el único escudo posible contra lo que definió como la «avaricia», descrita por él como el cáncer más despiadado de la humanidad en estos tiempos.

La ceremonia concluyó con el llamado del prelado a fortalecer la identidad nacional frente a influencias externas, enfatizando que la verdadera libertad es un derecho fundamental que debe protegerse a través del respeto a la ley natural y la memoria histórica.