San Cristóbal: tres años de la explosión

San Cristóbal: tres años de la explosión

Han pasado tres años desde la explosión que sacudió el corazón de San Cristóbal y que dejó un saldo de 38 fallecidos y decenas de heridos.

Sin embargo, el tiempo no ha logrado mitigar el sufrimiento de las familias que aún esperan noticias de sus seres queridos desaparecidos.

Más allá de la reconstrucción física de las calles y edificios dañados, el vacío emocional sigue siendo la herida más profunda. Los parientes denuncian que la falta de explicaciones oficiales y de identificaciones claras ha convertido el proceso de duelo en una espera interminable.

Modesta Mateo Casilla, hermana de uno de los desaparecidos, recuerda con nostalgia el último abrazo de su hermano Juan antes del siniestro. Su testimonio refleja la angustia de quienes viven entre la esperanza y la resignación: “Uno se aferra, aunque sabe que no, pero van tres años y nadie dice nada”.

El impacto emocional también ha golpeado a los más longevos de las familias, mientras los niños intentan suavizar la tristeza con palabras de consuelo. La incertidumbre ha deteriorado la salud de muchos, convirtiendo la tragedia en una carga diaria.

Ante lo que consideran una respuesta insuficiente de las autoridades, los comunitarios y deudos han mantenido protestas pacíficas para exigir que la investigación no quede archivada. El Ministerio Público atribuyó la explosión a torpeza e imprudencia, pero los afectados insisten en que se determinen responsabilidades claras.

A tres años del estallido, San Cristóbal sigue reclamando verdad y justicia. Para las familias, la verdadera reparación no llegará con nuevas edificaciones, sino con el esclarecimiento de los hechos y la posibilidad de dar un descanso digno a quienes nunca regresaron.