Pobreza baja a 17.3 % pese a menor crecimiento

Pobreza baja a 17.3 % pese a menor crecimiento

La pobreza monetaria en República Dominicana se redujo a 17.3 % en 2025, una disminución de 1.7 puntos porcentuales respecto a 2024, según el Boletín Pobreza Monetaria 2025 del Ministerio de Hacienda y Economía. La mejora ocurrió en un contexto de crecimiento económico de 2.1 % y estabilidad de precios, apoyada principalmente en el aumento de los ingresos laborales.

El informe detalla que la reducción implicó que 172,346 personas superaran la línea de pobreza monetaria. La pobreza moderada descendió a 15.1 % (-1.4 p.p.) y la pobreza extrema bajó de 2.4 % a 2.2 %, equivalente a 24,749 personas que dejaron esa condición.

Además de la incidencia, mejoró la intensidad de la pobreza. La brecha —que mide la distancia promedio de los hogares pobres respecto al umbral— se ubicó en 4.9 %, el nivel más bajo de la serie, 0.4 puntos porcentuales menos que en 2024. La severidad también disminuyó hasta 2.1 %.

El desempeño se produjo en un entorno internacional caracterizado por presiones inflacionarias, tensiones geopolíticas y condiciones financieras restrictivas. A nivel interno, el Producto Interno Bruto creció 2.1 %, por debajo del 5.0 % registrado en 2024, influido por la desaceleración de sectores como la construcción.

La inflación interanual cerró en 4.95 %, dentro del rango meta del Banco Central de la República Dominicana (4.0 % ± 1.0 %). Sin embargo, algunos componentes de la canasta mostraron mayores aumentos, como alimentos y bebidas no alcohólicas (8.2 %), educación (5.8 %) y salud (5.1 %), rubros con impacto directo en los hogares de menores ingresos.

En paralelo, el mercado laboral sostuvo un desempeño que contribuyó a compensar la desaceleración económica. En promedio, se incorporaron 133,915 nuevos ocupados respecto a 2024, alcanzando 5,139,951 personas ocupadas en 2025. La tasa de desocupación abierta se redujo a 5.0 % y la subutilización ampliada descendió a 10.9 %. El ingreso nominal mensual per cápita del hogar aumentó 10.3 %, mientras que en términos reales creció 6.5 %.

El análisis de descomposición del boletín indica que la reducción de la pobreza estuvo impulsada principalmente por el crecimiento de los ingresos laborales, mientras que la inflación y los cambios en la distribución del ingreso actuaron en sentido contrario, aunque con menor magnitud. Ejercicios contrafactuales estiman que, sin remesas, la pobreza habría sido 1.8 puntos porcentuales mayor; y sin transferencias estatales —incluido el Programa de Alimentación Escolar (PAE)— habría aumentado hasta 3.7 puntos porcentuales adicionales.

Persisten, no obstante, brechas estructurales. La pobreza sigue siendo mayor en zonas rurales (21.6 %) que en urbanas (16.5 %). También se mantiene una diferencia por género: la incidencia fue de 18.6 % en mujeres y 15.9 % en hombres. En hogares con jefatura femenina, la tasa alcanzó 14.7 %, frente a 10.9 % en aquellos con jefatura masculina. Por edad, la niñez continúa como el grupo más afectado, con una incidencia de 30.1 % en menores de 15 años.

En contraste con la mejora en pobreza, la desigualdad mostró un leve repunte. El coeficiente de Gini del ingreso de los hogares se situó en 0.389 en 2025, 0.003 puntos por encima de 2024. El índice de Palma alcanzó 1.67, reflejando un aumento respecto al año previo.

En conjunto, los datos describen un año de crecimiento moderado, con mejoras en empleo e ingresos que favorecieron la reducción de la pobreza, aunque con desafíos persistentes vinculados a desigualdad, brechas territoriales y diferencias de género.