El papa urge a la paz a los gobernantes: «¡Deténganse! ¡Siéntense en mesas de mediación!»

El papa urge a la paz a los gobernantes: «¡Deténganse! ¡Siéntense en mesas de mediación!»

Ciudad del Vaticano.- El papa León XIV ha exhortado este sábado a los gobernantes del mundo a contener toda «exhibición de fuerza» y a «sentarse en mesas de diálogo y mediación», durante un acto por la paz en el Vaticano ante el aumento de los conflictos.

«Queridos hermanos y hermanas, sin duda los gobernantes de las naciones tienen responsabilidades ineludibles. A ellos les gritamos: ¡Deténganse! ¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte», urgió el pontífice en la basílica de San Pedro.

La vigilia ha congregado en el templo vaticano a numerosos fieles, clérigos, religiosas y miembros de la Curia para rezar por la paz en todo el mundo, con la mente puesta en Irán, Ucrania, África, Líbano, Israel, Palestina y todo Oriente Medio.

Un llamamiento contra la «locura» de la guerra en «esta hora dramática de la historia»

El llamamiento de León XIV no incluyó referencias a países o casos concretos sino que consistió en una advertencia general contra la «locura» de la guerra en «esta hora dramática de la historia».

Pero estas palabras del primer papa estadounidense de la historia, que ha llegado a cuestionar algunos actos del presidente Donald Trump, llegaron mientras muy lejos de Roma, en Pakistán, las delegaciones de Washington e Irán empezaban una negociación directa.

En su reflexión de hoy, con varias alusiones a sus antecesores como Juan Pablo II (1978-2005) o Francisco (2013-2025), ha animado a no resignarse a un mundo violento.

«Nada puede encerrarnos en un destino ya escrito, ni siquiera en este mundo en el que las tumbas parecen no ser suficientes, porque se sigue crucificando, aniquilando la vida, sin derecho y sin piedad», denunció.

El papa aboga por «romper la cadena demoníaca del mal»

El papa abogó por «romper la cadena demoníaca del mal» para crear un mundo «en el que no hay espada, ni drones, ni venganza, ni banalización del mal, ni lucro injusto», sino comprensión y perdón.

Y arremetió contra «ese delirio de omnipotencia que se vuelve cada vez más impredecible y agresivo a nuestro alrededor».
«Los equilibrios de la familia humana están gravemente desestabilizados», alertó.

En este sentido criticó la práctica de la guerra en nombre de Dios y el advenimiento de un mundo que, «como en una pesadilla nocturna, se llena de enemigos» y de amenazas en vez de voces de concordia.

«¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida», exclamó.

León XIV confesó que recibe muchas cartas escritas por niños desde zonas de conflicto y que, leyéndolas, percibe «todo el horror y la inhumanidad de acciones de las que algunos adultos -apostilló- se jactan con orgullo».

Miles de millones de personas que anhelan la paz

Por contra, aseguró que también hay miles de millones de personas en el planeta que anhelan la paz e instó a «construirla cada día» en hogares, escuelas y barrios.

Para ello, ofreció la Iglesia como «un gran pueblo al servicio de la reconciliación», a pesar de que, a su parecer, su rechazo de la lógica bélica puede costarle «incomprensión y desprecio».

La Iglesia «anuncia el Evangelio de la paz y educa en la obediencia a Dios antes que a los hombres, especialmente cuando se trata de la dignidad infinita de otros seres humanos, puesta en peligro por las continuas violaciones del derecho internacional», subrayó.

Durante este rito se rezó el Rosario y representantes de todos los continentes encendieron las velas de la paz de san Francisco de Asís, de quien este año se conmemoran ocho siglos de su muerte. (EFE)