El Líbano, el hilo del que pende el alto el fuego en Irán

El Líbano, el hilo del que pende el alto el fuego en Irán

Beirut (EFE).- Horas después del alto el fuego en Irán el miércoles, Israel lanzó una oleada de bombardeos sin precedentes contra más de cien puntos del Líbano, intensificando un frente que Teherán considera clave frenar para seguir adelante con la tregua de dos semanas pactada con Estados Unidos.

El Gobierno del Líbano, donde ya se temía una escalada una vez Israel dejara de diversificar recursos para la guerra de Irán, ha contado hasta ahora 182 muertos y 890 heridos en los ataques del miércoles por todo el país, si bien la Defensa Civil eleva la cifra a 254 y 1.165, respectivamente.

Estas son algunas claves para entender la situación y sus implicaciones:

1. Alcance de la tregua

Israel comenzó una intensa ofensiva aérea contra el Líbano el pasado 2 de marzo, después de que el grupo chií Hizbulá lanzara un ataque simbólico en favor de su aliado Teherán, y más tarde anunció una operación terrestre para ocupar toda la franja meridional libanesa, hasta el río Litani.

La mediación paquistaní apuntó el miércoles que el cese de hostilidades en Irán se extendería también al territorio libanés, pero el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, contradijo estas afirmaciones y optó por lanzar su peor ataque en cinco semanas de conflicto en el Líbano.

El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, consideró que la continuación de la violencia en el Líbano, donde Israel dijo haber alcanzado cien objetivos de Hizbulá en diez minutos, supone una violación al plan de paz y hace «irrazonable» seguir negociando.

A la espera de que Pakistán acoja este fin de semana potenciales conversaciones de paz entre Washington y Teherán, el Líbano mantiene intensos contactos diplomáticos para tratar de ser incluido en el alto el fuego, como han demandando diversos miembros de la comunidad internacional.

Según anunció anoche la Presidencia libanesa, el jefe de Estado, Joseph Aoun, recibió una llamada de su homólogo francés, Emmanuel Macron, en la que este se ofreció a mover hilos para extender la tregua a su antiguo protectorado.

2. Intentos de dividir

La ola de ataques del miércoles incluyó diversos inmuebles de Beirut que fueron alcanzados sin previo aviso en barrios de mayoría suní, así como otras zonas mixtas o pobladas principalmente por comunidades no chiíes a las afueras de la ciudad.

Y, en paralelo, el Ejército israelí acusó a Hizbulá de haberse replegado de los «bastiones» chiíes en los suburbios capitalinos del Dahye hacia zonas norte de Beirut o mixtas, alegando que la «destrucción» del extrarradio se extenderá a las zonas a las que se mueva la formación.

La retórica de división, apenas tres días después de matar a un líder del partido cristiano y enemigo de Hizbulá Fuerzas Libanesas en una urbanización maronita, busca encender un estallido de violencia interna entre las diferentes comunidades del polarizado espectro religioso libanés.

Sin embargo, muchas se han aferrado a la unidad ante lo ocurrido el miércoles, como el líder druso Teymour Jumblatt, que lo consideró una brutal agresión «contra todos los libaneses» y llamó a presentar una postura «nacional unificada» contra los ataques israelíes.

En esta línea, también Gebran Bassil, jefe de la formación cristiana Frente Patriótico Libre, antiguo aliado político de Hizbulá, alertó en su cuenta de X de que «están creciendo las señales de disputas internas» y de que «las áreas suníes están siendo atacadas para incitar a los suníes contra los chiíes».

Los diferentes actores del país han visto el plumero a Israel, pero al mismo tiempo coinciden en la necesidad de desarmar a Hizbulá y de que el Estado asuma las responsabilidades nacionales, algo a lo que Fuerzas Libanesas ya llevan llamando desde el ataque israelí del domingo contra su responsable local.

3. La invasión

En paralelo a todo ello, Israel continúa con su ofensiva terrestre en el sur del Líbano, donde ya había confirmado sus intenciones de controlar una región entera equivalente al 8 % del territorio libanés, dando a entender que este frente se prolongaría más allá de la guerra de Irán.

Como parte de su escalada del miércoles, la aviación israelí bombardeó el meridional puente de Qasmiye, que da acceso a la importante ciudad costera de Tiro y que se une a varios cruces destruidos sobre el río Litani en las últimas semanas.

Aunque las autoridades libanesas están trabajando para reabrir el puente, el bombardeo ha dejado prácticamente incomunicada la región más sureña del Líbano, la misma en la que Israel pretende establecer su ocupación a largo plazo.

Este jueves, Hizbulá reivindicó nuevos ataques contra las tropas israelíes en la localidad libanesa de Taybeh, una de más de una veintena a las que habrían logrado ingresar estas fuerzas mientras la formación chií trata de frenar su avance.

Según infografías de medios locales, Israel se habría expandido principalmente por las zonas fronterizas, dibujando una especie de ‘L’ que ahora estaría tratando de expandir a ras del Litani para tratar de asediar toda la franja antes de ocuparse de las áreas centrales.

EFE