¿Cuántos cambios ha tenido el calendario de temporada regular de MLB a lo largo de la historia?

¿Cuántos cambios ha tenido el calendario de temporada regular de MLB a lo largo de la historia?

La temporada regular de la MLB comienza este miércoles 25 de marzo, dando paso a un calendario de 162 juegos por equipo que, aunque hoy luce estable, es el resultado de múltiples cambios a lo largo de la historia del béisbol.

De calendarios variables a una estructura fija

En los primeros años de las Grandes Ligas, el número de partidos no era uniforme y variaba considerablemente, ya que a finales del siglo XIX y principios del XX los equipos disputaban entre 60 y 140 encuentros dependiendo de factores logísticos y organizativos, hasta que en 1904 se estableció un calendario más estructurado de 154 juegos por equipo que se mantuvo durante varias décadas.

La expansión y el salto a 162 juegos

El cambio más significativo llegó en 1961 cuando la Liga Americana amplió su calendario a 162 partidos tras la expansión de equipos, mientras que la Liga Nacional adoptó este formato en 1962, consolidando así el modelo que sigue vigente en la actualidad y que marcó una nueva etapa en la historia del béisbol.

Ajustes por circunstancias extraordinarias

A lo largo del tiempo, el calendario también ha sido modificado por factores externos como huelgas de jugadores, entre ellas las de 1981 y 1994, que redujeron la cantidad de juegos, así como por la pandemia del COVID-19, que obligó a disputar una temporada de apenas 60 partidos en 2020, considerada una de las más atípicas.

La era moderna y los nuevos formatos

En años recientes, las Grandes Ligas han introducido cambios en la distribución de los juegos manteniendo los 162 encuentros, pero implementando desde 2023 un calendario más balanceado que permite mayor enfrentamiento entre equipos de distintas divisiones y ligas, lo que ha contribuido a dinamizar la competencia y reducir la repetición de duelos divisionales.

Evolución del juego

Los cambios en el calendario de la MLB reflejan la evolución del béisbol como industria y espectáculo global, ya que cada ajuste ha respondido a necesidades competitivas, económicas y organizativas, manteniendo al calendario como una pieza clave en la estructura del juego.