A 28 años de Georges: las cifras que dejó uno de los huracanes más devastadores en RD

A 28 años de Georges: las cifras que dejó uno de los huracanes más devastadores en RD

Santo Domingo. – Desde hace 28 años, cada 22 de septiembre los dominicanos recuerdan uno de los huracanes mas devastadores que han atravesado el país, el huracán Georges.

Este dejó una de las mayores crisis provocadas por un fenómeno atmosférico en la historia reciente del país.

En el 1998, un ciclón que alcanzó categoría 3 tocó suelo dominicano con vientos de hasta 200 kilómetros por hora y lluvias intensas, provocando inundaciones, desbordamientos de ríos y una extensa destrucción de viviendas, carreteras, cultivos y servicios básicos

El impacto humano fue considerable. Los registros citados en los recuentos históricos contabilizan 283 personas fallecidas y 595 heridas. La región sur concentró el 71 % de las muertes (202), seguida por el Cibao Central y el Este, mientras que el Distrito Nacional también registró víctimas.

Pero la magnitud de Georges también puede entenderse a través de sus pérdidas materiales. La CEPAL estimó los daños totales en unos 2,193.4 millones de dólares, equivalentes a cerca de 33,000 millones de pesos de la época. El impacto alcanzó prácticamente todos los sectores de la economía y de la vida cotidiana.

Viviendas, carreteras y puentes entre los más afectados

Uno de los principales problemas fue la destrucción de viviendas. Un informe de la CEPAL estimó que cerca de 200,000 viviendas fueron destruidas o sufrieron daños de consideración, afectando especialmente a familias de bajos ingresos. El Gobierno inició entonces la construcción de nuevas viviendas y la entrega de materiales para reparar aquellas que podían ser recuperadas.

La infraestructura vial también quedó severamente golpeada. Se reportaron daños en unos 230 kilómetros de carreteras principales y alrededor de 2,000 kilómetros de caminos vecinales. Además, 112 puentes sufrieron daños totales o parciales y 55 quedaron completamente destruidos. Las condiciones de algunas comunidades obligaron incluso a utilizar helicópteros para transportar asistencia.

El sistema de agua potable tampoco escapó al impacto. En Santo Domingo fueron afectados 11 sistemas de abastecimiento y cinco pozos, mientras que las redes eléctricas y de comunicaciones registraron importantes averías.

El golpe a la agricultura

El sector agropecuario recibió otro de los grandes impactos. Las pérdidas en cultivos destinados al consumo interno fueron calculadas en unos 3,000 millones de pesos.

Entre las cifras más significativas destaca la pérdida de aproximadamente 90 % de la producción de plátanos y daños en el 90 % de las factorías de arroz. También se registraron pérdidas en la ganadería, la avicultura, la producción de huevos, cítricos y otros productos de la canasta familiar.

Las lluvias y los vientos también afectaron el turismo. De las 13,307 habitaciones hoteleras existentes en ese momento, unas5,994, equivalentes al 45 %, resultaron afectadas.

En el sector educativo, de las 4,806 edificaciones escolares existentes en el país, 1,334 resultaron afectadas. De ellas, 203 fueron destruidas completamente, 367 sufrieron daños parciales y 321 perdieron sus techos. Además, 443 escuelas fueron utilizadas como refugios para personas desplazadas.

¿Qué hizo el Gobierno?

Ante la emergencia, el Gobierno de entonces, encabezado por el presidente Leonel Fernández, puso en marcha acciones para atender a los damnificados y recuperar los servicios afectados.

Miles de personas fueron trasladadas a escuelas, iglesias, instalaciones deportivas, edificios públicos y otros espacios utilizados como refugios temporales. Los Comedores Económicos desempeñaron un papel en la distribución de alimentos mediante raciones para las personas refugiadas. También se emprendieron trabajos para recuperar sectores como la agricultura, la energía, las comunicaciones y el turismo.

En materia de vivienda, el Estado comenzó a construir soluciones habitacionales y a entregar materiales para reparar las estructuras que podían ser recuperadas. Posteriormente, se emitieron decretos para disponer terrenos destinados a la construcción de viviendas para damnificados, entre ellos proyectos en Bonao y San Juan de la Maguana.

La ayuda internacional

La respuesta no se limitó al ámbito nacional. Organismos internacionales coordinaron la llegada de asistencia humanitaria.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), coordinó parte de la recepción de donaciones. Los aportes canalizados a través del PNUD alcanzaron aproximadamente 656,500 dólares, mientras que la ayuda gestionada por la OPS para la emergencia sanitaria llegó a 1.091 millones de dólares para enero de 1999.

Entre los países que colaboraron estuvieron Estados Unidos, Francia, España, Puerto Rico y El Salvador, además de otras naciones. Estados Unidos aportó más de un tercio del total de las donaciones registradas en ese recuento. Cerca del48 % de los aportes correspondió a alimentos y bebidas, mientras que los medicamentos representaron alrededor del 23 %.

28 años después

El paso de Georges no sólo dejó lamentables cifras en pérdidas humanas y materiales, sino que dejó aprendizaje para un país que no se encontraba preparado para dar respuesta a un fenómeno de esa naturaleza.

Estos conocimientos se traducen entre otras cosas en la creación de un organismo especializado para dar respuesta y gestionar pronta asistencia a emergencias, el Centro de Operaciones de Emergencia (COE).